¿Normal?, ¡¿En serio NORMAL?!

Hoy vine acá para desahogarme. Esto puede no tener mucho sentido —creo que por eso vine a vomitar por acá— porque mi cabeza y estomago están tan revueltos que no quiero soportarlo mucho más.

Advertencias: Situaciones delicadas... Quejas... Divagues... Maldiciones al por mayor.

(Advertidos están, esto es un post de desahogo y no pienso contenerme... Comienzo a divagar)

Soy una chica complicada, en serio complicada, de principios absolutamente irrompibles, a menos que me aburra de ellos, entonces los desecho como soplando polvo. ¡Una locura lo sé!, pero es así como soy.

Tengo traumas —muchos— y desordenes mentales —demasiados— no resueltos por propio gusto. Mi psicóloga decía que yo estaba desequilibrada porque me gustaba vivir tambaleandome. También creo que es así. Y es que la vida no se trata de vivir cuerdos, sino de ser funcionales, y mi nivel de locura me funciona y me permite ser feliz, ¿para qué cambiarlo entonces? (Les dije que iba a divagar).

Bien, pues uno de los muchos traumas que plagan mi vida es mi total aberración a los halagos... No de todo el mundo obviamente, pero los que no tienen sentido para mí, en serio que me molestan. 

¡Explico! 
Ejemplo 1: Odio que me feliciten en mi cumpleaños, pero si es mi familia y amigos no me molesta. Ya, que si mi compañera de la primaria, que por una desconocida razón es mi "amiga" en facebook, me felicita suelo ni leer lo que pone. Pero soy amable, pongo Gracias, aunque no esté agradecida. Yo suelo no felicitar a nadie esperando que nadie me felicite y lo hacen —el próximo año cerraré mi cuenta un día antes de mi cumple y la abriré un día después—.

Ejemplo 2 (más gráfico): El día de mi graduación de la universidad, una de mis tías dijo "Estoy muy orgullosa de ti" y casi le pego en la cara porque, no sé —puede que solo esté loca— pero yo no veía ningún motivo para que ella se enorgulleciera de mí. Mi madre puede estar completamente orgullosa de todo lo que hago —de todo lo bueno al menos—, mi padre igual, porque pues ellos me mantienen, vivo en su casa sin pagar renta, son mis padres, etc. Mis hermanas que me han acompañado en desveladas, eventos, semanas de estrés y que incluso me ayudaron con mis tareas pueden estar orgullosas de mí. Pero ella nunca se preocupó por mí, incluso había hecho un comentario diciendo que era una pérdida de tiempo estar estudiando la universidad —ahora entiendo un poco esa postura, pero igual me enoja y quiero creer que no es cierto—, nunca me invitó a desayunar en mi época de estudihambre, jamás me regaló un lápiz o una goma y ahora ella estaba orgullosa de mí. El punto es que me molesté mucho por su felicitación. ¡No tenía el derecho de decirme nada! —creo que si estoy un poco loca—.

¿Por qué explico todo esto? 
Pues porque este "Desapego emocional" —como lo llamaba mi psicóloga— me invita a rechazar felicitaciones, buenos deseos y cumplidos de personas ajenas a mi circulo de personas amadas y eso, justamente eso, me puso al limite el día de ayer. 

Ayer por la noche —salgo bastante tarde de mi trabajo, bueno no tanto, pero ya está bastante oscuro y... (Divague inicia aquí)

Además de problemas mentales —bueno pequeños traumas y desordenes mentales— padezco algunas afecciones físicas. Tengo miopía y astigmatismo —y justo aquí asumiré que todos saben lo que es miopía y explicaré lo que es astigmatismo porque suena poquito raro.

Astigmatismo: Anomalía o defecto del ojo que consiste en una curvatura irregular de la córnea, lo que provoca que se vean algo deformadas las imágenes y poco claro el contorno de las cosas. (desde la wikipedia)

¿Entendieron?... Igual yo. El punto es que con estas dos enfermedades visuales veo poco, y de noche mucho menos que poco. De día mi visión es casi perfecta —los lentes de contacto son una maravilla—, pero de noche si me cuesta trabajo distinguir de lejos, lo que me pone insegura.

(Se acabó el divague, pero no prometo que sea el último)

... Iba camino a casa, por una calle oscura —gracias a mi ineficiente gobierno que les da mantenimiento a las lámparas algo así como cada nunca— y pasa un tipo de un carro súper despacio diciendo "Te llevo mi amor" ¡STOP! yo no tengo ningún amor además del chocolate. Caminó conmigo —bueno yo caminaba y él me seguía en su coche— como por media cuadra hasta que arrecié el paso y entré a una calle de sentido contrario para él. 

Pasa, sí, me pasa. Lamentablemente hay gente sin cultura a pesar de su dinero —porque el carrito que traía ese tipo era bastante carito ¡Dios! eso me enfurece. Hace años terminé la carrera y ni patines tengo—. Digo, uno se espera estos piropos idiotas como el marihuanito de la esquina. Al que me topé un par de cuadras después y me dijo "Te acompaño preciosa" siguiéndome por veinte metros más o menos. Caminé fingiendo que no lo escuchaba y tan rápido como la empinada calle y mi mala condición atlética me permitían. Hasta que desistió. No le haría caso, nunca jamás en la vida ¡JAMÁS!

Bien. Luego, casi desmayada por la falta de aire y lo agitada que estaba, me encontré una pandilla de cholos —son bandas de vagos que se hacen de una colonia y pelean por protegerla, se juntan a fumar, tomar y drogarse— y todos me piropearon y silbaron... como si yo fuese un perro. 

A este punto tenía todas las ganas de ponerme a llorar. Yo sola, a oscuras, con la computadora en la mochila, acosada, perseguida por un tramo del camino, CIEGA, y piropeada por alrededor de nueve cholillos. En serio que quería llorar.

Llegué a un tramo con luz y medio respiré. Crucé el puente que me llevaba directo al trabajo de mi mamá y alguien, debajo de la arboleda, me dice "Adiós Eréndida" —era alguien que conocía, dijo mi nombre, pero yo ya iba nerviosa porque... (A divagar)

Cuando estaba en la universidad, durante un periodo de dos semanas, me persiguió un tipo. Les dije en mi casa y mi mamá dijo que yo estaba loca —pero YO NO ESTOY LOCA un poco trastornada puede que sí, pero loca no—, ella no le dio importancia pero yo sí era perseguida. Ellos me creyeron cuando uno de mis primos —compañero de la universidad— me devolvió llorando a casa, porque en el camino a la universidad —una terrecería por donde, al parecer, nadie más que yo pasaba— me encontró forcejeando con dicho tipo. 

(Divague terminado, de nuevo)

... tres en un tramo era mucho —más porque los últimos eran como nueve— así que casi le estampo la computadora en la cabeza, pero me contuve y solo asentí con la cabeza en señal de saludo. No podía hablar, yo casi lloraba.
(350 m de camino donde me piropearon tres veces)

Llegué al trabajo de mi mamá, nerviosa a desahogarme. Me sentía realmente mal y mi muy querida y amada madre —Esto no es sarcasmo, amo a mi madre con toda mi alma, en serio— dijo: "Eso pasa"... ¿Enserio?... ¡ESO PASA! No es que no lo supiera, me pasó antes —no tres veces en diez minutos— pero la manera tan natural de decirlo me indignó en serio. 

Mi hermana preguntó: "¿Por qué crees que yo siempre tengo los audífonos puestos?"... ¿En serio? tengo que taparme los oídos para no escuchar lo que la maldita gente no tendría que decir... ¿En serio?

Esto es INDIGNANTE, es MOLESTO y es FRUSTRANTE.

¿Por qué es normal que cualquier pelado me diga cosas en la calle?... ¿Por qué debo solo aceptar que ser acosada y perseguida en la calle es "algo que pasa"?,,, ¿Por qué tengo que pasar la noche con dolor de cabeza y estomago porque la sociedad estableció que es "normal" ser acosada en plena calle?



No naturalices el maltrato, no debe ser normal que agredan a alguien. NO DEBE SER NORMAL


Comentarios

  1. Jajajajaja yo tampoco acepto según que cumplidos o felicitaciones, pero es lo que hay. Cada cual tiene su carácter. Y en cuanto a miopía y astigmatismo, yo tengo lo mismo. De hecho, estoy cegata perdida. xD Si ngafas soy capaz de comerme una puerta, pero es lo que tenemos las miopes.

    Un saludo y un placer descubrir tu blog, espero que me sigas

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    1. Ya te seguía. Gracias por venir por acá. Deseo todo lo que he posteado te encante. Besos.

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  2. Uy, mis condolencias por tu tranquilidad perdida esa noche. Entiendo que te hayas puesto mal, yo hubiese tenido miedo (tuve una historia de persecución en mi época del secundario también, aunque el tipo solo me seguía y un par de veces me esperó a la salida del colegio, me moría del miedo y tuve que empezar a ir acompañada y dar rodeos hacia donde tomaba el colectivo para ir a casa). Es lamentable que ya demos por aceptable una situación que no debería serlo, y que algunas mujeres hasta lo tomen como algo halagador.
    Y me encanta la nueva sección. Me dan ganas de escribir un artículo en protesta a la misma idea de normalidad en esta sociedad. Pero es que a mí me gusta quejarme, así que mejor no empiezo porque no termino más xD
    Saludos y que no vuelva a pasar.

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    1. Y lo peor es que sí se vuelve normal. Lo escucho entre dos y cinco veces al día. Incluso clientes del hotel se ponen pesados con lo bonita que soy. Yo les sonrío mientras me trago las ganas de golpearlos. Trabajar en atención al cliente es horrible muchas veces.
      Debí hacer oídos sordos por mi propio bien. Aunque aun me desagrada.
      Y yo digo que escribas. Quejémonos mientras podamos (pero de poder, no de podar) xD

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