NO, SOCIEDAD, ¡NO!

Las cosas no deberían ser así y me voy a quejar justo aquí.

CRÓNICAS DE UNA DESPISTADA

Serie de relatos que muestran las desventuras que conlleva ser despistada, todas basadas en hechos reales. Yo soy una despistada.

NOCHES DE MIL UNIVERSOS

Bajo este nombre, dos aspirantes a escritoras —bastante talentosas y no muy reconocidas—, vamos a escribir de todo lo que nos gusta ver, oír y hacer.

CUATRO ACTOS, UN GUIONISTA, UN ACTOR Y UN TELÓN QUE YA CERRÓ

Relatos que representan de las situaciones más significativas y difíciles que he debido afrontar para lograr salir delante de la mejor manera que, estas y una actitud resiliente, me permitieron.

COSAS QUE PASAN

Relatos de situaciones que podrían pasarle a cualquiera ¿Te han pasado?

viernes, 17 de marzo de 2017

Eso desean los que viven en estos tiempos, pero no nos toca a nosotros decidir qué tiempo vivir, solo podemos elegir qué hacer con el tiempo que se nos ha dado.

ELLA Y SUS REDES, MIS LETRAS Y YO.
Resultado de imagen para chica en autobus mirando por la ventana

Coloqué el separador en la esquina de una de las cientos de páginas llenas de letras, palabras y frases que compilaban una historia y cerré el libro; recargué la cabeza al cristal de la ventana y cerré también los ojos que ardían un poco por el sueño y estar leyendo en las condiciones más inadecuadas. ¿Pero qué más puede hacer uno mientras viaja por interminables caminos? Leer y dormir eran mis únicas opciones. Aunque al parecer había muchas más, lo supe cuando una risa interrumpió el suave ronroneo del autobús que me llevaría a casa.

Abrí los ojos más por impulso que por curiosidad, lo cierto es que al viajar no solía dormir, al menos no profundamente. Cuando viajaba mi sentido de alerta no me permitía perderme del mundo como habitualmente lo hacía en mi cama, sería tonto, sería no tener ningún problema con despertar sin bolso, mochila y tal vez sin ropa. No estaba dispuesta a ello.
Miré hacia los asientos del otro lado del pasillo, una chiquilla sostenía su teléfono celular en una mano, mientras su dedo pulgar se deslizaba continuamente en la pantalla y con la otra llevaba chocolates de una bolsa a su boca. Retrocedí el respaldo del asiento, buscando dormitar un poco menos incomoda, y pude ver en su pantalla Facebook abierto.

Cerré de nuevo los ojos, pero risitas esporádicas me hacían suspirar resignada a no obtener nada de tranquilidad. De pronto la chica dijo una grosería invitándome a mirarla, y comenzó a teclear velozmente en su teléfono. Le lancé una mirada fulminante, pero ella ni se enteró, ella seguía enredada en twitter.

Cansada y fastidiada de no poder tener silencio hice un intento de recostarme de lado, dando la espalda a la chica, pretendiendo ignorarla. Pero eso de que si no lo ves no existe es una total mentira. Justo comenzaban a desaparecer los sonidos de las teclas de su celular, cuando su desafinada voz comenzó a balbucear incomprensibles canciones. Al parecer era el turno de youtube que alternaba con más tecleos intensos. Al mismo tiempo usaba whatsapp.

Inhalé hondo y solté el aire lento mientras me reincorporaba y devolvía el asiento a su posición inicial. Tomé de nuevo el libro y busqué en la esquina superior de las hojas ese separador del monstruo come galletas que me había regalado una de mis alumnas en la ciudad en que había vivido hasta el día anterior. Una vez localizado lo abrí y comencé a leer mientras pensaba que eso desean los que viven en estos tiempos, pero no nos toca a nosotros decidir qué tiempo vivir, solo podemos elegir qué hacer con el tiempo que se nos ha dado. Y yo debía aguantar a la chiquilla ruidosa de las redes sociales mientras volvía a perderme en ese mundo maravilloso que era la lectura, uno capaz de absorberme al grado de que la chica pronto solo fue un mal rato que no podía recordar. 



jueves, 9 de febrero de 2017

"La escritura es un acto de autohipnosis"

SOBREVIVE ESTE RETO 


El reto de esta semana tenía días rondando en mi cabeza y por alguna razón las palabras no lograban formar las frases que me gustarían, siempre terminaban corriendo en el sentido contrario al que deseaba. Supuse que no podía evitarlo, el romance era tan parte de mí, que incluso podía sentirlo al saborear el café amargo que me acompañaba.

Había intentado por todos los medios, en una semana, empaparme de un género que no disfrutaba de nada, pero había asumido el reto, no iba a rendirme justo ahora. Las películas más terroríficas me provocaron tantas pesadillas que, a este día, el nivel de cafeína en mi cuerpo era directamente proporcional a mi falta de sueño. Temía cerrar los ojos y volver a sentirme la protagonista de otra historia de horror.

Quedaban apenas unas horas para finalizar el periodo de tiempo y yo debía escribir. Las ideas se habían acumulado. En mi cabeza no había más que escenarios haciéndome temblar. Solo debía ponerlas en el archivo Word que había abierto hace minutos y felizmente terminaría. Pero tantos escenarios no eran buen recurso. Tantas posibilidades me estaban dificultando el trabajo.

En un momento de frustración, patéticamente pensé que lo que fuera estaría bien, solo debía cumplir el reto y ya estaba. Solo debía escribir cualquier cosas y presumir que di mi mayor esfuerzo. Y me odié por ello. Yo no era una escritora mediocre, o al menos es lo que me gustaba pensar y, como castigo por haber aceptado que tal pensamiento surgiera, me propuse escribir de lo que más miedo me daba. Los fantasmas. Aunque no existieran en realidad.

Un alma penando en el nuevo departamento de mi protagonista, esa fue la idea inicial. Un alma buscando saciar su sed de sangre, queriendo eliminar a cuanta persona se atrevía a irrumpir en la escena donde ella había muerto y ahora vagaba. La fantasma estaba molesta, y la nueva inquilina era ruidosa. La música siempre sonaba, las luces no se apagaban ni para dormir. Así que la estaba molestando bastante.

Mientras describía la tormentosa noche en que la oscuridad debido a un apagón local apoyaba al espectro para alcanzar a la chica que le robaba la poca paz que tenía, cada ruido en mi casa me hacía estremecer. Maldije mi manía de meterme en el texto, en esa imperiosa necesidad de imaginar sentir lo que sentían mis personajes para poder describir mejor las escenas, y me quedé sin aire cuando azotaron la puerta.

Escribir me embobaba, cuando mis dedos comenzaban a teclear el exterior solía desaparecer menudamente, sobre todo cuando las escenas eran intensas. Entonces me olvidaba incluso de quién era yo para convertirme en la chica asustada de que el fantasma se posara detrás de ella.

Mis cuerpo se puso rígido y mi respiración se hizo pesada, estaba a punto de escribir la escena final, esa donde aún no decidía que ocurriría, se lo dejaría a mis emociones, ellas trazarían la ruta, ellas ayudarían a sobrevivir a la chica o le darían la victoria a un fantasma.

Tenía a mi protagonista contra la pared, con algunas heridas en el cuerpo, sangrando levemente, pero temblando de pies a cabeza mientras rezaba oraciones incompletas, olvidadas debido a tanto tiempo sin decirlas, cuando algo pesado y sonoramente escandaloso cayó detrás de mí, obligándome a volver a mi realidad y morir en ella por tremendo susto.

Mi hermana me había pedido un favor, uno que no recuerdo si no escuché o me olvidé de él por ponerme a escribir y, en venganza, se decidió a darme un susto de muerte. Pero yo no podía evitarlo, la escritura es un acto de autohipnosis. Por eso siempre que me sentaba en ese rincón de mi habitación, donde no había más que una blanca pared de fondo, me perdía del mundo y de mí misma, y me transformaba en quien necesitaba ser para que una fantástica historia ocurriera.


Al final mi protagonista murió, y no fue el fantasma quien lo hizo, fue un infarto provocado por tanto miedo, después de todo ahora tenía una buena referencia de cómo sería morir de un susto. 

Reto citaura

Bien, como mi pobre blog estaba casi muerto, y me encontré otro reto en el blog Letras en el aire, lo asumí. 

Este es mensual, y creo que recién ha iniciado, así que serán once relatos más los 52 del libro del escritor y son 63 para este año (me daré un tiro pronto porque también he recordado todas las historias que quiero poner en wattpad y no estoy contando con que he comenzado un nuevo blog en wordpress).

Pues bien, es sobre citas. Ella dan una cita, que yo pondré como título de mis posts, y luego viene el relato. (Si quieren saber más al respecto den click a la imagen)


Igual que en mis otros posts introductorios, pondré por aquí abajito la lista de título y los enlaces a cada uno, para que este sea un tipo descripción/indice y los otros sean solo el relato.

Deseo estos relatos les encanten y también que se anoten a los retos, seguro a las chicas de la iniciativa les encanta. Saludos y besos para todos los perdidos que, por azares del destino, han venido a caer aquí.

1. Sobrevive este reto.
2. Ella y sus redes, mis letras y yo. 

lunes, 9 de enero de 2017

Final








COSAS QUE PASAN ¿TE HA PASADO?

Miré de nuevo el espacio vacío y caminé escuchando como resonaban mis pisadas en la oscura habitación.

El aire tenía un extraño olor a melancolía revuelto con el aroma a humedad que un par de años de encierro le habían dado a ese lugar.

—¿Estás segura de esto? —preguntó mi mejor amiga que me había acompañado a revisar las condiciones en que se encontraba la casa para poder ponerla en venta.

Lo pensé un poco más mientras veía con detenimiento cada parte de ese espacio. El lugar se veía casi lúgubre, tenía incluso telarañas y uno que otro bicho deambulando por ahí.

Caminé por todos lados, mientras los recuerdos se convertían en un profundo dolor de huesos. El aire se tornó denso y le costó mucho trabajo entrar por mi nariz contraída debido a ese doloroso gesto que ahora estaba en mi cara.

Las lágrimas corrieron. Sorbí la nariz y estiré los labios mientras mis palmas acariciaban mis mejillas para deshacerse de las traviesas que les recorrían. Entonces pude responder a la pregunta de mi amiga.

—Necesito hacerlo —dije. Pues acababa de entender que tanta ausencia en ese lugar solo podría hacer una cosa conmigo, asfixiarme.

—Es tu casa —dijo ella. Pero esta ya no parecía mi casa, parecía un hueco profundo, oscuro y apestoso que acabaría conmigo en cuanto yo volviera—. Te ayudará a superarlo —aseguró después de un rato de silencio. Como si eso fuera posible. A penas habían pasado un par de años y el dolor, que sentía por haberle perdido, se me antojaba para que me acompañara el resto de mi vida.

»Tal vez solo necesitas aprender a vivir con tus recuerdos para que todo sea más fácil, ya sabes, acostumbrarte a su ausencia —sugirió y se me hizo un nudo en la garganta. Acostumbrarme a su ausencia era algo que ni siquiera quería hacer.  Lo que yo quería era tenerle de nuevo conmigo, pero eso era algo imposible. El ya jamás caminaría por estos pasillos, y yo no quería tener que hacerlo sin él.

Estiré de nuevo mis labios, y esta vez no limpié mis mejillas. Utilicé mis manos para abrazarme a mí misma, como intentando contenerme para no desarmarme.

»Ay amiga —se quejó. Pero no era una queja molesta, era una queda de dolor. Ella también comenzó a llorar y me presionó fuerte a su cuerpo cálido—. Lo lamento tanto —dijo y le creí. Aunque no le dolía que mi esposo hubiera muerto, él no le cayó nunca bien de todos modos. A ella le dolía que me hubiese quedado sin él después de aquel accidente. Ella se lamentaba por mí, no por él.

—Vámonos de aquí —casi supliqué. Me estaba quedando sin fuerzas para seguir caminando la vida. Ese lugar, que antes fue nuestro, se sentía como que podría ser mi tumba. Una en que solo vivieran nuestros intangibles recuerdos.

—Vas a vender cuatro años de tu vida —dijo una vez que estuvimos en su casa. Yo hacía más de año y medio que no vivía en la ciudad. Acepté la taza de té y dije: —De todas formas es una vida que ya no tengo —mordí mis labios intentando concentrarme en un dolor físico esta vez—. Si realmente quiero seguir adelante, debo cortar mis lazos con el pasado —murmuré viendo cimbrarse la taza entre mis temblorosas manos.

En el fondo sentía que era así. Creía que cortar lazos me dejaría cerrar las heridas. Por eso me estaba deshaciendo de una casa que diseñamos juntos, que pagamos juntos, que pintamos, decoramos y habitamos juntos. Todo en un transcurso de tiempo realmente corto.

Pero cinco años de mi vida no eran nada comparados con el incalculable e insoportable dolor que debía afrontar si me quedaba en ese lugar donde, de nosotros, solo quedaba una lastimada yo.

»Me llamas si alguien está interesado —pedí mientras me despedía de mi amiga. Y me fui de nuevo de ese lugar que me dolía, me fui para siempre, despidiéndome de los escombros de una vida que ya no tenía, con la ilusión de poder crear una vida nueva.

domingo, 8 de enero de 2017

Noches de mil universos


Por Cyn-Jaz de El fantasma en mi tintero y yo, su escritora Mary_Ere (que anda en tantas partes como me da el tiempo).

Este nuevo espacio será de recomendaciones de lectura,
series o música. La idea del título es compartir todas esas historias que nos hacen trasnochar, ya sea en forma de libros, blogs de escritores,  series (nacionales, de habla inglesa u orientales) o en música.

Si vemos a un buen autor que debería tener más lectores, empezando por nosotras mismas, cof, cof, se los vamos a presentar. También incluiremos entrevistas, noticias o lo que podamos meter en cápsulas de posts pequeños y entretenidos para ustedes.

Podrán encontrar todo lo que prometemos aquí:





En la comunidad pueden compartir sus propias publicaciones, están todos invitados.
Ahora cuéntenme: ¿tienen alguna buena recomendación de lectura, en blogs o en libros publicados? Se reciben sugerencias también.

domingo, 1 de enero de 2017

52 Retos de escritura 2017

¡Volví!

Caí en la tentación. Los retos de este año me han gustado. Si alguien quiere anotarse puede pasarse por aquí.

Y pues, justo como mis retos pasados, van a caer en wattpad. Porque allá tengo muchos lectores y aquí con suerte me paso yo. Enlace al libro de retos en la portada.

Soy Mary_Ere en wattpad. Pueden leer allí mis retos (estos y los del año pasado), además de muchas hermosas historias que deseo les encanten.


Los retos a cumplir son:

  1. Escribe un relato que comience en un día de Año Nuevo.
  2. Describe una escena sensual con una pareja que termina desnuda en la barra de un bar.
  3. Imagina que eres un superhéroe con una gran fobia a la oscuridad, escribe un relato de superación.
  4. Escribe una historia en la que salves la situación con un mayúsculo deus ex machina.
  5. Usa la frase: “En el oeste se encontraban las ciudades de los muertos” para hacer una composición creativa.
  6. Describe una escena de un relato pensando en una fecha significativa para ti y traslada esas emociones a tus personajes.
  7. Da voz a los recuerdos y ofrece una solución en forma de historia para un personaje que pierde la memoria cada día.
  8. Usa una escena romántica de una película que sea reconocida y dale un giro sorprendente para cambiar totalmente esa historia.
  9. Escribe un relato que integre las palabras ‘luz’ y ‘cuadro’ como elementos relevantes del argumento.
  10. Haz una historia con un protagonista que evoque tu niñez.
  11. Inventa un cuento con dos objetos a los que dotas de vida.
  12. Combina estos tres personajes a modo de secundarios: ‘el hombre de hojalata’, ‘un dragón enamorado’ y un ‘ogro’ para hacer con ellos una narración fantástica.
  13. Escribe un relato inspirado en una noticia que hayas leído esta semana.
  14. Describe una historia cuyo punto de partida comience con el final de toda la trama. La idea es que tomando el desenlace como inicio hagas un recordatorio de cómo se ha llegado a esa situación.
  15. ¡Cambia el devenir de los hechos! Elige un momento histórico clave y construye una realidad totalmente diferente, ¿qué hubiera sucedido si…? Practica sin miedo toda tu destreza con la descripción.
  16. Crea un relato que gire en torno a una cuenta atrás.
  17. Describe tu día a día como si fueras un zombi.
  18. Cambio de roles. Elige una novela e intercambia los papeles de los personajes principales con los secundarios para crear una nueva ficción.
  19. Escribe un relato cuyo personaje atormentado solo vea el suicidio como solución.
  20. Realiza un texto en el que no aparezca en ningún momento la letra ‘p’.
  21. Crea un relato cargado de sarcasmo para describir la escena de unos recién casados que organizan una cita con los amigos para ver en conjunto todo su reportaje de boda incluyendo también la luna de miel…
  22. Escribe una historia de terror cuyo contexto se enmarque en un manicomio.
  23. Comienza un relato con: “Nada, no le queda nada”.
  24. Con el último objeto que veas o utilices a lo largo del día, inventa una historia.
  25. Utiliza toda tu creatividad para describir de forma cómica un relato de una visita a la peluquería con final dramático.
  26. Escribe una historia en la que retrocedas al pasado y seas tú el protagonista.
  27. Inventa un relato con una mujer como heroína y su camino hasta llegar a serlo.
  28. Escoge tus tres libros favoritos y utiliza la primera palabra de cada título para hacer un relato en el que las integres.
  29. Escribe una historia de un personaje con miedo al amor.
  30. Describe en un relato con un personaje inventado una situación que te ponga de los nervios.
  31. Escribe una historia que incluya las palabras: “billete”, “magia” y “sordo”.
  32. Piensa en alguien a quien echas de menos y ya no está para recrear un relato cargado de emoción.
  33. Realiza una historia que tenga lugar en el fondo del mar.
  34. Escribe un relato de un animal como protagonista que actúa de narrador contando las costumbres raras que tienen los humanos.
  35. Utiliza tres clichés de la ficción para hacer un escrito con ellos.
  36. Haz una historia que tenga al final una frase moralizante a modo de fábula.
  37. Escribe un relato en el que los personajes se conozcan a través de las redes sociales y se desarrolle en este medio toda la trama.
  38. Documéntate si es preciso para hacer una descripción al detalle de un personaje que sufre una determinada adicción.
  39. Desarrolla un relato en forma de carta.
  40. Utiliza un refrán integrado en un texto creativo.
  41. Escribe una historia con lo que haría un personaje que sabe que le queda una semana de vida.
  42. Atrévete a ser infiel en un relato y describe al detalle las sensaciones de los personajes.
  43. Convierte a tu personaje en un asesino. Trabaja la coartada con esmero y cuida de no dejar pistas… Todo ello sobre el papel.
  44. Escribe con sinceridad retomando una historia que te podía haber pasado, pero en su lugar escogiste otro camino.
  45. Crea un relato que contenga una escena en la ducha.
  46. Utilicemos la fantasía e imaginación. Inventa una historia en la que se mezcle en algún momento un smartphone con un neandertal.
  47. Escribe un cuento de princesas, pero dale un vuelco radical a algunos de sus tópicos.
  48. Describe los pensamientos y sensaciones de un personaje que está en coma.
  49. Crea una ficción a partir de una fiesta o celebración propia de tu municipio/ciudad/país.
  50. Escribe un relato sobre la amistad entre un hombre y un animal.
  51. Escribe un relato en el que un personaje intenta comunicarse con un ser de otro planeta.
  52. Describe una situación cómica que transcurra en el último día del año.

Y justo como en el post de 52 Retos de escritura 2016, iré poniendo enlaces a los retos conforme los vaya cumpliendo. Estoy entusiasta con la idea, los retos me han encantado y ahora ninguno se ve tan difícil n.n

¡Espérenlos y ámenlos! porque yo pondré lo mejor de mí para que sean fantásticos. Besos. 

sábado, 31 de diciembre de 2016

Nuevo año

20167


¡Hoy es 31 de diciembre! el último día del año y no puedo apartar de mí esa sensación de que fue uno de mis más terribles años. ¿Te pasa lo mismo?

Llena de propósitos incumplidos —porque sí, el 2015 me replanteé los propósitos que ya tenía desde el 2012 y aún no he cumplido—; con montón de remordimientos por las elecciones que no hice bien —o que al menos así consideré después de que las cosas se pusieran peor— y de otras tantas que ni siquiera hice —cosas aparte de los propósitos incumplidos, digo—; y sin poder hacer más que recordar los momentos más malos, que por alguna razón —quizá la nostalgia del recuento de los daños— resaltan como luces rojas en una completa oscuridad, estoy a punto de cerrar un año de mierda.

Aunque puede que las cosas no sean tan malas, lo dije ya, la nostalgia de un año que se va tiene todo oscuro. Y es que somos así, hemos aprendido bien eso de fustigarnos por incluso nimiedades cuando nuestros grandes logros suelen pasar desapercibidos. Es de cultura popular. Porque ¿quién felicita a alguien por hacer lo que debe hacer?, es su deber, su responsabilidad, su labor. Las felicitaciones sobran. No sociedad, no.

¿Hiciste la tarea de la escuela?... ¡Felicidades! 👏
¿Te comiste todos los vegetales?... ¡Felicidades! 👏
¿Tendiste tu cama?... ¡Felicidades! 👏
¿Sobreviviste un año de mierda?... ¡FELICIDADES! 👏 Lo hiciste bien 👏
Esfuérzate el año que entra también, porque probablemente será peor 😰

No es cierto 😋

Las cosas no siempre salen bien, pero eso no es para desanimarnos. Después de todo no podemos parar el mundo y bajarnos de él.

¡Respira!, detén los pies medio minuto y respira tan hondo como puedas, entonces sonríe y vuelve a andar. Porque van a pasarte muchas cosas buenas si sabes observarlas y decides disfrutarlas.


En este año nuevo deseo para ti:

350 días rodeados de sus seres amados (15 para que descanses de todos)
335 días de sonrisas (30 para descansar el rostro —de vez en cuando está bien llorar—)
265 días de trabajo relajado (100 de feriados y descansos)
Puños de gratos momentos, montones de bendiciones, todas las felicidades, tiempo, dinero, amor, amistad y mucha tranquilidad. 
Porque lo importante no es estar feliz, sino bien 
—tanto como se pueda, al menos—

¡Feliz y próspero año nuevo!